CONFESION

Una 

amiga me revela que mantiene una relación sentimental con un hombre  11 año menor y, por supuesto, no puede evitar el reconocer el temor que siente… hay algo  confuso y está vinculado con la diferencia de edad que los separa.  Ante su confesión me aguarda una duda y le pregunto directamente :

 ¿qué la impulsa a  sostener esta relación?   Con  una  seguridad abismante me responde “ hacia  mucho tiempo que no me sentía mujer, necesita ser deseada y también, como hembra,  percibir a un hombre a mi lado”Está claro que los años que los separan han sido, más que un escollo, un nutriente en la relación por la vitalidad y experiencia de ese joven hombre unido a la madurez de la mujer que sólo quiere sentir. Con ese recatado sigilo femenino me pregunta si hace mal en proseguir con esta relación, ante lo cual le respondo: separa el  temor y disfruta de las vivencias  mientras dure la relación, sin olvidar – por cierto- que hay más de una década  de diferencia, que cobrará más valor y tal vez dolor, frente a una ruptura.   Aprecio en ella una atracción muy especial que la hace más bella en su madurez y, presagiando que nuestra conversación llegará pronto a su final, le sugiero que nunca pierda el interés por cuidarse, por verse  bonita y ser atractiva como hembra ya que el hombre aprecia no sólo  lo externo, sino toda esa fuerza energética que la hembra guarda celosamente .  Casi al despedirnos y con una  actitud muy maternal me besa la frente, gesto que valoro pero que, al instante,  reflexiono:  no actúes como madre, tu pareja quiere tener a una mujer a su lado, una mujer que lo saque de los contextos familiares para transportarlo a  un sitial preparado  sólo para dos donde reina el amor, que fluya la comunicación y se exhacerben las pasiones y el erotismo propios de un hombre y una mujer. 

 Solo , se  tu  mujer